Una vez al mes dedico tiempo a ir al cine con mi pareja.
Una vez al mes me compro una prenda de vestir o algún accesorio.
Una vez al mes me hago un cambio de presentación personal.
Una vez al mes visito a mi suegra para acordarle que yo estoy aquí, aunque no pase mucho tiempo con ella.
Una vez al mes actualizo iTunes para cuando llegue en ¨Una vez al mes actualizar mi iPhone y mi iPod también.
Todo esto ocurre una vez al mes.
Ahora bien, todos los días me acuesto como igualmente me levanto, cada cuatro o cinco horas encuentro comida en mi plato y bebida en mi vaso.
Cada dia salgo, si hace sol peleo porque me estropeará mi tez, y si esta nublado peleo mas porque esponjará mi pelo, cada dia.
Cada día veo la tele, uso la net, hablo por el tel.
Cada día leo algo, un poco de inglés, al otro un poco de italiano, al otro un poco de francés cada día. Cada día hago algo y así se me van los años.
La semana pasada cumplí los veinte y aun sigo haciendo algo diferente, no muy diferente a la misma rutina.
Algunos domingos salgo a bailar, tomo... tomo y vuelvo a bailar.
De lunes a jueves por lo general estudio, duermo mucho, trabajo, realizo mis tareas, nada fuera de lo común, al igual que tú.
Los viernes son sociales, doy un par de vueltas por ahí.
los sábados en las noches visito un grupo en la iglesia, grupo al que mucho no asisten porque dicen que se relaja mucho y otros que no van porque dicen que no se relaja. Independientemente me gusta asistir por que comparto con jóvenes de mi comunidad además más de que eso me hace participe y estar actualizada de los verdaderos inconvenientes que presenta la sociedad circundante.
Tarde en la noche regreso a casa, me acuesto, me levanto y me sumerjo otra vez en mis cosas como de costumbre, como de rutina.
¿Saben porque hago todas estas cosas?
Porque si me siento y no hago nada, se detiene el tiempo, si no hago nada, no pasa nada porque nada hago.
Solo hay silencio y ese vacío que te indica que hace falta algo.
¿En dónde esta Dios?
No hay comentarios.:
Publicar un comentario